Una placa de cinturón visigoda, pieza del mes en el Museo de Segovia

16 de enero de 2012

Los visitantes pueden disfrutar de la explicación sobre la obra solicitando cita previa.

Imagen de la placa de un cinturón de época visigoda que es la ‘pieza del mes’ en el Museo de Segovia. / El Adelantado.

 

El Adelantado de Segovia, 15 de enero de 2010

  Una placa de cinturón trilobulado de época visigoda, es la ‘pieza del mes’ del Museo de Segovia. Se trata de una pieza de forma infrecuente, decorada con almandines, que procede de la necrópolis de Duratón y forma parte de la colección de objetos de orfebrería visigoda, reunida por Antonio Molinero.
La pieza del mes es una actividad que el Museo realiza durante todo el año con el fin de acercar al público los fondos que forman la exposición permanente, ofreciendo al visitante una explicación monográfica de piezas representativas de un periodo o manifestación artística que se seleccionan y renuevan cada trimestre.
Durante los meses de enero, febrero y marzo, el Museo de Segovia ha seleccionado una placa de cinturón trilobulado de época visigoda, procedente de las excavaciones realizadas en Duratón. La pieza, que es de forma infrecuente, muestra una técnica repetida: una delgada lámina de oro fue dispuesta bajo los cristales, para que la luz que los atraviesa sea reflejada, y el efecto del color sea más intenso.
La placa de cinturón forma parte de la colección de objetos de orfebrería de época visigoda, reunida por Antonio Molinero en los años cuarenta del siglo XX. Son objetos de adorno personal localizados en sus excavaciones, sobre todo en las localidades de Madrona y de Duratón.
Entre las piezas expuestas en el Museo de Segovia son esencialmente numerosas fíbulas y broches de cinturón, aunque también haya otras, como collares, pendientes, anillos, brazaletes, amuletos, etc., hasta constituir un conjunto que difícilmente puede contemplarse en ningún otro lugar. Además del número, destaca su marcado interés tipológico.
Los broches de cinturón de época visigoda son fundamentalmente, de dos tipos: el primero es el conocido como ‘de placa rígida’, es decir, aquel en el que la hebilla y la placa fueron fundidas en bronce, de una sola vez, aunque también los haya con la hebilla móvil. A menudo, la placa muestra decoración calada, con siluetas de animales o con motivos vegetales. Unas pequeñas pestañas, en la parte trasera, permitían fijar la placa al extremo del cinturón.
El segundo tipo, llamado ‘de celdillas’, presenta una superficie compartimentada por finas láminas de latón, en disposición geométrica, soldadas perpendicularmente a una placa rectangular, también de ese metal; forman celdillas que se llenan con pequeños cristales de colores, o bien con piedras semipreciosas. En algún caso la base también se funde, y aparecen también los esmaltes, o el hueso, aunque no sean materiales frecuentes. Las hebillas sí fueron fundidas normalmente, en bronce dorado, a veces, con los pasadores en forma de cabezas de águila. Estos broches son los ejemplos típicos desde el siglo VI, quizá los más repetidos en estos cementerios hispanos.
Los visitantes del Museo, después de concertar una cita previa con el Departamento de Educación y Acción Cultural, pueden disfrutar la explicación de la pieza elegida para este trimestre. Para más información se puede llamar al teléfono 921 46 06 13 o dirigirse al correo electrónico museo.segovia.deac@jcyl.es. 15/01/2012

La paterna visigoda

3 de octubre de 2011

Es el nombre de ‘la pieza del mes’ del Museo de Segovia durante el otoño. Se trata de una pieza única y de gran valor realizada a molde en bronce o latón fundido.

El Adelantado de Segovia | 01/10/2011

Detalle de ‘La Paterna Visigoda’ que puede visitarse hasta el mes de diciembre en el Museo de Segovia. / El Adelantado.

La pieza del mes es una actividad que el Museo realiza durante todo el año con el fin de acercar al público los fondos que forman la exposición permanente, ofreciendo al visitante una explicación monográfica de piezas representativas de un periodo o manifestación artística que se seleccionan y renuevan cada trimestre
Durante los meses de octubre, noviembre y diciembre, el Museo de Segovia ha seleccionado la pieza “patena de época visigoda”. Esta pieza forma parte de un lote formado junto a una jarrita. Objetos ambos inéditos, que fueron comprados por la Junta de Castilla y León a un anticuario de Segovia. Su procedencia es desconocida, a través de los datos obtenidos del anticuario, se conoce que ambas piezas vienen “de la zona Norte de la provincia o Sur de la de Valladolid”. Las dos piezas se encuentran asociadas desde que se tiene noticias de ellas, aproximadamente desde el año 1975, lo que permite hablar de un conjunto litúrgico.
La patena mide 18,5 centímetos de diámetro y entre 3 y 3,4 centímetros de altura. El ala mide entre 0,9 y 1. El pie 3 milímetros de grueso; el diámetro exterior oscila entre 6,5 y 6,7; y tiene una altura que ronda los 4 milímetros.
La pieza ha sido realizada a molde en bronce o latón fundido. El perfil podría denominarse como de pequeño plato, con paredes de tendencia vertical y ala horizontal de escaso desarrollo. Muestra un pie en forma de anillo de escasa altura, irregularmente cilíndrico, y un umbo central decorado, en el anverso. Sobre el ala figura una inscripción. Tanto la decoración de la pieza como las letras, se realizaron mediante punzones, golpeados sobre el metal. Sobre esa zona se aprecia una perforación con restos de soldadura en el reverso, debida claramente las huellas de fijación del mango, perdido hoy. El material está agrietado en el reverso quizá como consecuencia de los golpes necesarios para arrancar ese mango.
En cuanto a la decoración del anverso aparece en el umbo, una estrella de 8 puntas, con un punto que ocupa su parte central. La estrella está rodeada por una pequeña moldura y por tres círculos de puntos. Las paredes del umbo están provistas de trazos paralelos, concéntricos al eje de la pieza a modo de segmentos de arco. Rodea a este conjunto, junto a su base externa, una banda compuesta por una serie de 11 metopas separadas por grupos de dos incisiones paralelas. Esas separaciones se disponen radialmente y muestran unos puntos, cuatro o cinco, en su interior. Dentro de las metopas se labraron 11 pequeños óvalos. Este conjunto está separado del resto del galbo y del pie del umbo por una doble gráfila de puntos impresos sobre pequeñas molduras de escaso relieve.
En la pared interior se pueden ver dos grupos de líneas, entre el ala y el umbo. Están formados por puntos y líneas incisas de muy escaso relieve. El ala del galbo está separada por una doble línea de puntos. El ala, aproximadamente de 1 centímetro es el soporte de una inscripción.
Los visitantes del Museo, después de concertar una cita previa con el Departamento de Educación y Acción Cultural, y en grupos de cinco personas como mínimo, pueden disfrutar la explicación de esta pieza.

El Museo de Segovia reanuda su oferta educativa con varios talleres

3 de octubre de 2011

El 4 de octubre comienza el programa que este curso se organiza bajo el título ‘Un museo para ti y tus alumnos’. Hasta el 22 de junio se ofrecen actividades formativas.


El Adelantado de Segovia | 30/09/2011

Una de las visitas al Museo de Segovia organizada por la Junta este verano. / Alberto Benavente.

Por cuarto año consecutivo los museos provinciales presentan la oferta de su Programa Educativo Escolar, aumentada para el curso 2011-2012, con una amplia gama de recursos, con estimulantes diálogos entre las obras expuestas y los participantes, y con una atención personalizada y adaptada a las necesidades específicas de cada segmento educativo.
Se brinda con ello a la comunidad escolar una oportunidad de servir, y de ser utilizados, como entorno de aprendizaje, a través de Visitas, Talleres, Unidades Didácticas, Asesoramiento Didáctico y Pedagógico… que son las herramientas que desde los Departamentos de Educación y Acción Cultural (DEAC) se ponen a disposición de los docentes, con el propósito de colaborar en su tarea educativa.
El principal interés es difundir el conocimiento de la historia y evolución de la Comunidad Autónoma Castilla y León, a través de la interpretación de las colecciones que custodian. De su conocimiento se extrae una mejor comprensión del presente y se posibilita la difusión de nuestra personalidad cultural desde los límites geográficos más próximos y conocidos hasta el último rincón del Planeta Tierra.
Desde el próximo 4 de octubre y hasta el 22 de junio de 2012, el Museo de Segovia ofrece a los centros educativos de nuestra provincia cinco atractivas posibilidades para que sus alumnos se acerquen a conocer el Museo.
Con la visita ‘El dominio del agua’ se intenta mostrar, a través de las maquetas y piezas del Museo, la importancia del agua como fuente de vida y sus posibilidades para crear energía. Se evidencia la presencia histórica de numerosos ingenios hidráulicos que han contribuido al desarrollo social de la provincia gracias a su situación geográfica.
En ‘Camino de Santiago, un lugar por descubir’, se pretende dar a conocer el sentido del viaje por el Camino de Santiago y, de manera especial, su legado cultural en la provincia, así como los testimonios que se conservan en el Museo. Podrán jugar a La Oca sobre un gran tablero para conocer leyendas, monumentos y costumbres que se han desarrollado a lo largo del camino y de su larga y rica historia.
En ‘Objetos de poder’ los estudiantes reflexionarán sobre los objetos de los que se ha rodeado el ser humano a lo largo de la historia y su relación con las muestras de poder. El objetivo es establecer una vinculación entre las piezas y su simbología en diferentes ámbitos: político, religioso o social. Enterramientos, armas, joyas, y también construcciones y otros objetos simbólicos reflejan el poder de quien los poseen.
En ‘¡Cómo hemos cambiado!’ los alumnos participarán de un paseo por la historia, jugando con un gran puzzle. Podrán conocer las características de las herramientas y los materiales utilizados por nuestros antepasados.
En ‘Descubriendo el pasado’ se propone a los escolares más pequeños un acercamiento a la etapa de la prehistoria a través de un relato, una excavación en el arenero y un juego de imitación de la vida en las cuevas.

Los Almadenes destapa los hornos que Roma utilizó para obtener cobre

29 de agosto de 2011

Además de descubrir hornos de distintas tipologías, los trabajos han permitido localizar los depósitos de minerales y conocer que el combustible era madera de pino. Los últimos estudios realizados amplían la etapa de ocupación del yacimiento, en el que pudo haber actividad minera desde antes del siglo I a. JC hasta el IV d. JC.
Guillermo Herrero
– Otero de Herreros

EL ADELANTADO DE SEGOVIA, 27 de Agosto de 2011

Perfil del cerro de Los Almadenes en el que han intervenido este año los arqueólogos, que han descubierto hornos de tostación y de fundición. / Diego de Miguel

 

Como su nombre indica, la historia de Otero de Herreros está ligada a la actividad minera. Todos los estudios realizados hasta la fecha han corroborado este hecho. Y siguen haciéndolo. El último caso es el de la segunda campaña de excavaciones arqueológicas en el cerro de Los Almadenes, ayer terminada, que ha permitido descubrir distintos tipos de hornos —de tostación y de fundición— utilizados en época romana para la obtención de cobre.
Después de la campaña de 2010, en la que un equipo de la Sociedad Española de Historia de la Arqueología (SEHA) limpió un perfil de la ladera norte del cerro de Los Almadenes, este año los arqueólogos se marcaron como objetivo “profundizar” en esa zona para descubrir si, tal y como preveían, allí se encontraban los hornos. Y, efectivamente, así ha sido.
“Hemos descubierto cómo se elaboraba el cobre en Otero”, anunciaba ayer, visiblemente satisfecho, Mariano Ayarzagüena. La tarea no ha sido sencilla, puesto que los mineros romanos derrumbaban con cierta frecuencia sus hornos, para construir otros encima.
En Otero han aparecido hornos de tostación, que servían para eliminar los sulfuros y el agua del mineral previamente extraído; y de fundición, utilizados en una segunda fase para obtener cobre de calidad. Pero, además, las excavaciones han proporcionado otros datos sobre la actividad minera. Se han hallado los depósitos del mineral.Y ahora ya se sabe que el combustible siempre era madera de pino. “La técnica utilizada era muy depurada”, asegura Ayarzagüena. Por derivación, el cobre de Otero tenía “muy buena calidad”. Un estudio comparativo realizado con cobres andaluces de época romana muestra que el de Otero tiene menos azufre (0,2%) que el del sur de España (0,5%), lo que está considerado como un signo de mayor pureza.

Mayor ocupación
Las excavaciones han proporcionado otro dato relevante: la ocupación de Los Almadenes fue más amplia de la que hasta ahora se consideraba.
Si el descubridor del yacimiento, el arqueólogo francés Claude Demargue, defendía a finales de la década de los años 70 del pasado siglo que Los Almadenes estuvo ocupado aproximadamente durante un siglo (desde mediados del siglo I antes de Jesucristo hasta la mitad del siglo I después de Jesucristo), ahora Ayarzagüena afirma, sin ambages, que los fragmentos cerámicos hallados abarcan un periodo muchísimo más extenso, desde antes de la llegada de los romanos a estas tierras hasta el siglo IV después de Jesucristo. El abanico se amplía, pues, desde época prerromana hasta casi la etapa visigoda, de la que, hasta ahora, no hay ningún testimonio.

Un pedazo de cuerda de tiempos de los romanos

Tomás Calleja dona su colección arqueológica al Museo de Segovia

2 de agosto de 2011

El escritor y su esposa, Gregoria Martín, han entregado más de 400 piezas recogidas en prospecciones de superficie realizadas en diversos yacimientos de la provincia

 

GUILLERMO HERRERO – LA CUESTA
EL ADELANTADO DE SEGOVIA, 2 de Agosto de 2011

Tomás Calleja, trabajando ayer en su casa de La Cuesta. / Guillermo Herrero

 

Tomás Calleja Guijarro, uno de los escritores más prolíficos de la segunda mitad del siglo XX en Segovia, acaba de donar su colección arqueológica al Museo de Segovia. En vísperas de cumplir 89 años, Calleja ha considerado que el mejor destino para las piezas que fue reuniendo a lo largo de su vida es la Casa del Sol, en su creencia de que estando allí “todos los segovianos podrán disfrutar” con la contemplación de ese material arqueológico.
Nacido en 1922 en Navares de Ayuso, Calleja estudió Magisterio, ejerciendo como maestro durante más de dos décadas —de 1942 a 1963— en varios pueblos de la provincia (La Cuesta, Sepúlveda y Torre Val de San Pedro), para posteriormente marchar destinado a Madrid. En su etapa docente segoviana dedicó su tiempo libre a realizar prospecciones arqueológicas, lo que le permitió descubrir numerosos yacimientos, entre los que cabe destacar las villae romanas de Las Vegas, Guijar, Bálsamos, Navares de Ayuso y Las Negrillas. “Entonces, casi nadie se preocupaba por la arqueología en Segovia, solamente Antonio Molinero y yo”, recordaba ayer.
Fruto de esas prospecciones de superficie, que nunca conllevaron la realización de excavaciones, Calleja se hizo con una importante colección de material arqueológico, integrada por más de 400 piezas. A juicio de Calleja, los tres objetos más interesantes son un pondus de telar, recogido en Torre Val de San Pedro aunque posiblemente importado; un fragmento de plato celtibérico, hallado en Coca ; y varios fragmentos de una joya celtibérica, quizá un brazalete, también descubierto en Coca.
Además, entre las cerca de 400 piezas que Calleja y su esposa, Gregoria Martín Martín, han donado figuran multitud de hachas de piedra, puntas de flecha, cuchillos, raspadores y punzones, entre otros objetos prehistóricos.
Autor de cerca de medio centenar de libros, como “Las Mojadas de Caballar”, “Romances de El Tuerto de Pirón” y “Aventuras en cuevas”, Calleja se muestra ahora especialmente satisfecho por haber iniciado la exploración arqueológica de la cuenca del río Cega, una tarea que le permitió el hallazgo de numerosas cavidades con ocupación prehistórica, aunque también le generó más de un disgusto, como la destrucción de la “cueva de los Huesos”, en Pedraza de la Sierra, yacimiento que él mismo había descubierto y notificado al entonces Comisario General de Excavaciones, Julio Martínez Santa-Olalla. “Fue una pena que la cueva fuera depredada antes de que se excavará; era la mejor necrópolis de la Edad del Bronce de la Meseta, con esqueletos fosilizados”, lamentaba ayer.
Tras su donación al Museo de Segovia, Calleja espera ahora publicar varias obras inéditas. Una de ellas está dedicada al yacimiento de Las Vegas de Pedraza. Otra, a oficios desaparecidos en el medio rural, “para que quede constancia a las generaciones venideras”.

Un vaso de vidrio de época tardorromana, ‘pieza del mes’ en el Museo de Segovia

8 de julio de 2011

Los visitantes pueden, tras concertar una cita previa, recibir una detallada explicación del objeto, procedente de Roda de Eresma.

El Adelantado de Segovia, 7 de Julio de 2011

Un vaso de vidrio tardorromano ha sido elegido como ‘pieza del mes’ en el Museo de Segovia. Se trata de un vaso de vidrio soplado, transparente, con adornos en azul y ámbar. La pieza procede de la necrópolis de Roda de Eresma, de los siglos IV-V d.C.
La pieza del mes es una actividad que el Museo realiza durante todo el año con el fin de acercar al público los fondos que forman la exposición permanente, ofreciendo al visitante una explicación monográfica de piezas representativas de un periodo o manifestación artística que se seleccionan y renuevan cada trimestre. Durante los meses de julio, agosto y septiembre, el Museo de Segovia ha seleccionado la pieza “vaso de vidrio tardorromano”, procedente de las excavaciones realizadas por Antonio Molinero, en 1950, en la necrópolis tardorromana de Roda de Eresma, S. IV- V d. C., en la que se conocen treinta y tres tumbas con ajuar.
El vaso tiene 12,5 centímetros de diámetro y 8,9 centímetros de altura. Adornado con cabujones azul verdoso y una banda estrecha añadida al borde de color ámbar. Las gotas irregulares presentan un diámetro cercano a los 2,5 centímetros y las menores de unos 7 milímetros. La técnica de ejecución es vidrio soplado, transparente.
Los visitantes, después de concertar una cita previa con el Departamento de Educación y Acción Cultural, y en grupos de cinco personas, pueden disfrutar la explicación de esta pieza.

Aprender jugando en el Museo

7 de julio de 2011

Durante dos meses, la Casa del Sol acoge diveros talleres para escolares.

 

G.H. – El Adelantado de Segovia, 6 de julio de 2011

La primera actividad consistió en conseguir que varias imágenes fijas cobraran movimiento. / Diego de Miguel

 

El Museo de Segovia inició ayer sus talleres de verano que, con el título “Tus vacaciones en el Museo” no pretenden sino lograr que los escolares segovianos, en especial los de seis a doce años, se interesen por los fondos conservados en la Casa del Sol. “El Museo de Segovia no se ‘consume’ viéndolo solo una vez; queremos que los niños que acuden a estos talleres descubran pequeños tesoros que tenemos y que muchas veces pasan desapercibidos cuando se da una vuelta por el Museo”, explicaba ayer Cristina López, responsable del Departamento de Educación y Acción Cultural del Museo.
Durante dos meses, los de julio y agosto, el Museo de Segovia ha organizado dos ciclos de talleres, titulados “El Museo en movimiento” y “La memoria de los objetos”. Los talleres tendrán lugar los martes, miércoles y jueves, en horario de 11,30 a 13,00 horas.
El primero de los ciclos de talleres incluye la fabricación de un ‘taumátropo’, que permite a los escolares que imágenes fijas adquieran movimiento. Además, los participantes realizarán un ‘fenantiscopio’, un ingenio precursor del cine. Y, para acabar el ciclo, los niños realizarán marionetas de palo, con personajes de cuadros.
Por lo que respecta a “La memoria de los objetos”, está integrada por otras tres actividades. Una de ellas es la búsqueda de objetos, tras recibir diversas pistas. La segunda, una especie de ‘juegos de cartas de familias’. Y, en la última, cada niño debe llevar un objeto de su casa, con el que se organizará una pequeña exposición.
Los dos ciclos de talleres, según quiso resaltar ayer López, son gratuitos. El único requisito para participar en ellos es realizar una reserva, llamando al teléfono del Museo de Segovia (921 460613).
Ayer, en la jornada inaugural, se notaba a los escolares felices. “El año pasado ya estuve en ellos y aprendí a hacer muchas manualidades”, decía Mario Olmos, mientras a su lado Claudia Gil, también mostraba su satisfacción, aunque ella, explicaba, no quiere ser de mayor arqueóloga.

El Museo Zuloaga pone en marcha una campaña de actividades lúdicas para los más pequeños

4 de julio de 2011

 

 Iglesia de San Juan de los Caballeros, sede del Museo Zuloaga./ Kamarero.

El Adelantado de Segovia, 25 de Junio de 2011

El Museo Zuloaga de Segovia pone en marcha, en el marco de una programación conjunta con el resto de museos provinciales que gestiona la Junta de Castilla y León, una serie de actividades de verano, que se plantea como un modo de hacer llegar a los más jóvenes de la ciudad una oferta de carácter cultural que incorporar a la agenda de tiempo libre que se asocia con estas fechas estivales.
Los profesionales del Departamento de Educación y Acción Cultural del Museo de Segovia han diseñado seis talleres que se desarrollan, los meses de julio y agosto, bajo el título “Tus vacaciones en el Museo”.
El Museo Provincial de Segovia se ha propuesto, para este verano, convertirse en un espacio en el que los niños puedan aproximarse, de manera informal, al conocimiento de la historia de su región. Los profesionales del museo a través del juego despertarán el interés por la cultura de los más pequeños.
Explorar el museo desde el juego, las anécdotas y la acción serán las claves para invitar a los niños a participar en una experiencia que les va a poner en contacto con uno de los equipamientos culturales de la ciudad.
Los talleres están dirigidos a niños de 6 a 12 años. Se realizarán en horario de mañana de 11.30 a 13.00 horas, de martes a jueves. Los interesados pueden llamar al teléfono 921 46 06 13 para apuntarse o recibir más información, preguntando por el Departamento de Educación. El plazo de inscripción se abre el martes 28 de junio.
Los monitores del Museo Zuloaga han organizado los talleres entorno a dos temáticas. Hay un bloque que lleva por título “La memoria de los objetos”, en el que las piezas del Museo hablan y cuentan de dónde vienen, a quién pertenecieron y cual era su función en el pasado. Los que participen en los talleres inventarán nuevos objetos. Otro bloque es “El museo en movimiento”, en el que las piezas del Museo cobrarán vida gracias a las actividades que realizarán los participantes de los talleres.

EL MUSEO DE SEGOVIA PROTAGONISTA EN “AMIGOS DE LOS MUSEOS” Nº 32

13 de junio de 2011

http://www.feam.es/PDFs/Revista/32/index.html

En el número 32 de la revista AMIGOS DE LOS MUSEOS pueden leerse diversos artículos referidos a Segovia, donde se desarrolló el XIX Congreso de los Amigos.
Además de la crónica de dicho congreso,firmada por Ana Luisa Delclaux, encontramos artículos sobre el Museo Tecnológico del Vidrio, el Monasterio de San Antonio el Real, el Museo Esteban Vicente y el artículo que más nos compete, sobre el Museo de Segovia, firmado por el conservador y director Alonso Zamora Canellada.

Pinche en el enlace de arriba para verlos

La biblioteca del Museo de Segovia acumula ya más de 12.000 libros

3 de junio de 2011

Alonso Zamora se congratula de que las nuevas tecnologías permitirán que cualquier usuario consulte, a corto plazo, el inventario de fondos del Museo, incluyendo los libros


Guillermo Herrero – El Adelantado de Segovia | 27/08/2009

Un detalle de la biblioteca del Museo de Segovia. / GUILLERMO HERRERO

La biblioteca del Museo de Segovia, posiblemente la más desconocida de la provincia, acaba de superar la barrera de los 12.000 libros, una cifra considerada “muy importante” por el director de la entidad, Alonso Zamora Canellada, máxime teniendo en cuenta que la entidad “apenas tiene presupuesto para nuevas adquisiciones”. Así que, según cuenta Zamora, en los últimos años se han remitido “infinidad” de cartas para lograr que instituciones públicas, centros de investigación y otras entidades donaran sus publicaciones al Museo de Segovia.
“La nuestra no es una biblioteca pública normal —explica Zamora— sino que únicamente está al servicio de los investigadores”. En sus estanterías hay libros de Historia, Arte, Arqueología, Etnología… “en general, de todos los campos a los que nos dedicamos”. Su público lo componen investigadores en fase de redactar tesinas o tesis doctorales de la provincia de Segovia. “Por escasez de medios técnicos y humanos no podemos atender a otras personas”, agrega Zamora.
En los últimos meses, como consecuencia del aumento del número de libros, esta biblioteca se ha visto obligada a ampliar su espacio para colocar nuevas estanterías. “Hemos ganado terreno a un pasillo del Museo de Segovia; en su parte superior se colocó un forjado, y allí se han puesto las nuevas estanterías”, señala.
En otro orden, la biblioteca del Museo de Segovia está trabajando en un ambicioso proyecto para quedar incluida, con todos sus fondos bibliográficos, en la web de las bibliotecas públicas de Castilla y León, de forma que un usuario de Internet pueda conocer desde su casa los libros que guarda.
También en referencia a las tecnologías de la información, el Museo de Segovia ha iniciado los trabajos para que todo su inventario de piezas artísticas, una vez informatizado, pueda ser consultado, a través del programa ‘Domus’, por cualquier internauta.